Quiero aclarar que estoy escribiendo a fin de no tener que enfrentarme con ese puto TP de bibliotecología que tengo que terminar y acordé (conmigo mismo) que cualquier excusa viene bien para no hacer algo obligado o hacer algo justificadamente. Como eso de parecer ocupado en el trabajo, siempre he tenido alguna para no hacer nada que no quiera parece ser que la vida en algo me quiere. Metido en el medio de mi idilio amoroso con Oscar Alberto (menos onda con el nombre no puede tener pobre, ni siquiera óscar asi medio premio con glamour) la otra vez hablando ya me parecía aburrido y le tiré un te quiero para que dejara la parla y sigue siendo efectivo. Yo comúnmente, si hablo mucho, prefiero un callate y chupá y así se arregla la cosa...
Uno igualmente, y por más pelotudo que parezca el pretexto, siempre se autoconvence con cualquier boludez y hace lo que uno quiere.
P.E. que a tu novia le parezca y vos lo justifiques con que te enamores de la persona, por más que esté bailando en tanga y mueva el orto para las cámaras no es muy razonable.
Otra, que justifique y encima por consulta telefónica, si tomo, se me pasa la gripe? (!) es aplaudible por la originalidad del planteo y habría que decirle que sí por obligación.
Antes capaz decía paso cuando llegás de trabajo y tomamos mate, como excusa para llegar a una casa de familia a las 23 y terminar revolcándome con el hijo de mamá apretados en el baño.
Las excusas creo que han rondado mi vida y tampoco es cuestión de ventilarlas porque algunas siguen siendo tanto efectivas como inadvertidas...
viernes, 4 de julio de 2008
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
1 comentario:
lo de la gripe fue buenisimo! y los de OSCAR ALBERTO...diria que "da macho". PERO QUE DÈ LOCO! YA! QUEREMOS ACCION ...O SEA JELOUUUUUUU PE-NE-TRA-TION.
P.D: Contame porfi! alquilo balcones para cuando suceda.
Publicar un comentario